1 junio, 2021

¡La sostenibilidad también se entrena!

Te retamos a llevar una vida sostenible

… ¡Y te ayudamos a conseguirlo!

Llevar un estilo de vida sostenible es una necesidad para el planeta, pero también una oportunidad para nuestra salud y felicidad.

Los efectos negativos en el medio ambiente de la forma de vida de nuestras sociedades son cada vez más palpables, como lo son los problemas asociados a la polución y la generación de residuos que vivimos con demasiada frecuencia en las ciudades.

Para afrontar este desafío necesitamos una reacción colectiva como sociedad y un compromiso personal que demostremos en nuestro día a día. Un estilo de vida sostenible nos ayudará a vivir más y mejor y a ser más responsables con el mundo que nos rodea y con las generaciones futuras.

Con esta ambición, y para ayudarnos a alcanzar estas metas, las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una guía para la transformación global dirigida a personas, organizaciones y gobiernos en la que apoyarnos y motivarnos.

Pero… ¿Qué podemos hacer hoy mismo para ser más sostenibles?

Tenemos infinidad de importantes cambios que poco a poco podemos incorporar a nuestra vida, pero también pequeños gestos que nos permitirán contribuir a esta gran transformación y hacernos más fáciles los siguientes retos.



Vida activa y saludable

El ejercicio físico y el deporte son una potente poli-píldora para ser más sanos y felices y también más sostenibles. Una sociedad activa es más justa y eficiente en la gestión de los recursos y fomenta una concepción de la felicidad más basada en el equilibrio y el bienestar y menos en el consumo desmedido e insostenible.

El ejercicio físico es un fin, pero también puede ser un medio, como cuando nos movemos en bicicleta o patinete, aprovechando para desplazarnos de forma saludable y sostenible y evitando generar las emisiones del transporte de combustión.

Alimentación saludable, de temporada y proximidad

Otra gran oportunidad es la alimentación. Comer sano nos ayudará a vivir más y mejor y de forma más sostenible. Especialmente si cuidamos nuestra alimentación para que los productos que consumimos sean de temporada y de proximidad, logrando reducir los miles de kilómetros que a veces recorren los alimentos hasta llegar a nuestra mesa, y con ello las emisiones como consecuencia de su transporte, adaptándonos a que nuestra comida esté en sintonía con la época del año en la que vivimos y gracias a ello lograr que sea más económica y accesible.

 Agua para tod@s y de calidad

El agua es uno de los bienes más preciados que tenemos y su cuidado y consumo responsable debe ser una prioridad. Su uso desmesurado y poco cuidadoso está llevando a un ritmo de consumo y contaminación más rápido del que la naturaleza puede abastecer, reciclar y purificar nuestras fuentes de agua. Ducharse en lugar de bañarse y acotar el tiempo que pasamos con el grifo abierto serán sin duda grandes medidas para reducir su desperdicio, como lo es llenar la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos en funcionamiento. También podemos optar por jabones y detergentes ecológicos, que además de cuidar nuestra piel ayudarán a reducir la contaminación y el impacto en nuestros ríos y océanos.

¡La sostenibilidad también se entrena! Incorpora a tu vida estos y otros muchos hábitos e inspira con ellos a tu entorno más cercano haciendo de tu compromiso personal una fuente de buena prácticas para otras muchas personas.

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